


Cada fruta cuenta con su propio packaging dentro de un sistema de diseño adaptable. A pesar de compartir una misma estructura, cada pieza incorpora una explicación específica que pone en valor las particularidades de cada fruta.
El proyecto utiliza colores contrastados y un lenguaje gráfico sencillo para reforzar la sensación de humor y sorpresa.
Las siluetas de las frutas, colocadas en la parte superior, lateral e inferior, juegan con la percepción y la posición, haciendo que cada cara de la caja ofrezca una lectura diferente. La tipografía, de trazo geométrico y contemporáneo, aporta orden y claridad, contrastando con las formas orgánicas de las frutas y generando así un equilibrio visual coherente y atractivo.
/In the box

/CATEGORÍA
Packaging conceptual e ilustración
/IDEA
Este packaging juega con el contraste entre naturaleza y diseño. Al encerrar una fruta —redonda, orgánica y viva— dentro de una caja rígida y cuadrada, se genera una tensión visual y simbólica. Esta elección formal incorpora un gesto de humor e ironía: una mirada crítica, pero también lúdica, sobre cómo el diseño y el marketing a menudo acaban priorizando la forma por encima de la esencia.






